viernes, enero 19, 2007

341. La brujería como arma ciudadana

Queríamos apoyar la resistencia de los vecinos a la demolición de la manzana del cine Las Lilas y contribuimos con artillería pesada: lecturas de poesía al aire libre y una pequeña convocatoria para que los niños escribieran cartas instando a Labbé y al choclo Délano a desistir de sus intenciones.

Nos reservamos también un arma secreta que consistía en lanzar una maldición contra lo que se construyera sobre las ruinas de la manzana. No fue fácil encontrar brujos dispuestos a hacerlo; la sola mención de la palabra “maldición” los dejaba tartamudos.

Yolanda Sultana fue la primera que contacté; “para qué te voy a engañar papito (me dijo), todo esto está cocinado desde hace tiempo, imagínate la cantidad de obreros que trabajan en esa empresa”. Me gustó esa señora. Seguí luego con una pequeña serie de entrevistas telefónicas con expertos parapsicólogos que declinaron hacerse cargo por diferentes razones. Los más folclóricos me respondían con frases como: “el huascazo viene de arriba, no de mi mano”, “no estoy autorizado para hacer el daño”, y etc.

Finalmente luego de una larga plática sobre el bien y el mal, el compromiso de que la maldición iría dirigida hacia objetos y no personas, y una suma de 40 mil pesos, una bruja accedió a tomar el asunto en sus manos. Después de todo sólo queríamos maldecir las cañerías de las nuevas instalaciones. O algo así. Pidió que le llevara muestras de tierra del lugar y me dijo que en dos semanas el trabajo estaría listo. No tengo forma de saber si fui estafado, por eso acepté gustoso el ofrecimiento de una voluntaria bastante atípica a la que acompañé una noche a la Plaza Las Lilas para llevar a cabo una segunda brujería. El ritual me pareció suficientemente raro como para darle crédito, y agradezco no haber presenciado la muerte de animales, como en otras ceremonias paranormales en las que incluso (como conté en estas páginas) me lanzaron sangre encima.

Ya he dejado testimonio de mi falta de fe en la manipulación de la realidad desde el más allá. No obstante, admito que espero con mucha curiosidad el momento en que se construyan los edificios del grupo PENTA.

Mientras tanto he sabido que Rodrigo Cociña y los vecinos de la plaza siguen llevando adelante acciones judiciales para entorpecer la construcción de las torres. Desde aquí les mando energías y espero apoyarlos de algún modo.

Publicado en the clinic (un poco más extenso) hace unas semanas.

17 comentarios:

KoniTukio dijo...

Mmmm... Son torres gemelas?

yo dijo...

bueno, a mí me da gusto esa falta de fé tan creyente que tienes malayo, me hace pensar que la vida a veces tiene sentido, gracias por embrujar a choclo délano...

Anónimo dijo...

por dios en las guevás que ocupa su tiempo

Anónimo dijo...

y voh?

Anónimo dijo...

no...yo tengo la LIBERTAD de pasearme por los blogs que se me pare la raja

Anónimo dijo...

ah y otra cosa acaso la fundamental: me parece último que un gueon que se llame poeta musico y no se que otra guevá más, un charlatan con oportunidades, defienda "causas" tan cuicas y no se ocupe de ir chillar por ejemplo por las casas chuby...no...él va con los cuicos a gritar que no les demuelan sus barriecitos. último.poeta las guevas...

Malayo dijo...

Bah, no es tan grave como para enojarse así. Escríbeme y hagamos algo juntos por las casas chuby.

Anónimo dijo...

yo VIVO en una casa chuby, de color rojito. y no lo invitaría poeta de las lilas a venir a hacer trabajos de verano antes de irse a sus vacaciones a la playita.
tengo buena ortografía y tengo internet gracias a que mis compañeros y yo formamos un centro de lectura y reunión, no necesitamos a gueones paternalistas que nos vengan a ...ayudar...

Malayo dijo...

¿en serio me encuentras paternalista?

Anónimo dijo...

la verdad?

Anónimo dijo...

este poeta habló de defender su barrio, me parece, eso no es cuico, es lo que tiene, es donde vive, primero defnedamos donde vivimos, que si no partimos por casa..... después habló de hacer algo junto a alguien, no de ayudar a alguien, que ese "alguien" viva en una casa chuby y sienta la propuesta de este tal malayo como una ayuda o algo paternalista es problema del que lo siente, no del poeta.

Hahn dijo...

No sabía que en Baires habían casas Chuby. ¿Qué no era millonaria la mina del bizco?
Puta que es mala la chiva del centro de lectura y reunión. Ningún huevón pobre tiene esos privilegios. O acaso te financia tu Club los huevones de Chiledoportes. Y en la pobla te dejan pasar los computadores piola. Dónde la viste poetastro mal acostumbrado al bolseo perpetuo.
Trabaja patán de la chucha, mueve el culo, escribe alguna cagada y pásasela a tus amigos locas de Artes y Letras. Salió por ahí el rumor de que estabas de vuelta mocoso peludo y turnio. ¿Te fuiste de merecida patada en la raja?

Anónimo dijo...

levántense tropa de cuicos con caña...

Anónimo dijo...

¿cual es el poeta más cuico de chile?

Anónimo dijo...

uribe?

m dijo...

ibañez langlois

Anónimo dijo...

el poeta más cuico de chile es santiago barcaza.