
sábado, diciembre 08, 2007
viernes, diciembre 07, 2007
520. en una performance de rodrigo marquet
Fue en 199…5 o 6 en la Blondie. Las instrucciones eran: “toca cualquier cosa hasta este momento, luego toca algo más piola hasta que suban la jaula, luego para, luego sigue tocando cualquier cosa”. En el escenario había una subida donde me ubicaba yo con un teclado. En el centro estaban un baterista y un bajista. De repente bajó una jaula donde estaba Marquet en pelotas acompañado de un montón de gallinas. Se movió un poco simulando ser una gallina él mismo, aunque parecía más bien un tipo en pelotas. Leyó un texto. Yo no entendí mucho, la verdad. Los lolos gritaron harto, perece que matamos. Cuando bajé del escenario traté de sacar partido de mi actuación, sin éxito.
miércoles, diciembre 05, 2007
519. liberación de la sede de párvulos
La última vez que mi padre estuvo en Chile pasábamos en auto por Eliodoro Yáñez con Huelén y me preguntó qué había en la casona grande de la esquina sur. No lo sé. En otro tiempo fue la sede de la carrera de educación de párvulos (creo que) de la Universidad de Chile. En la segunda mitad de los 60 estaba tomada por los beatos (así llamaban a los demócrata-cristianos), al parecer en oposición a las reformas universitarias más puntudas. Mi padre, que era encargado de agitación y propaganda del MIR por aquellos años, recibió la instrucción de desalojarlos. Fue con un grupo de choque, tenían linchacos, tubos de fierro envueltos en esponja y otros adminículos. Arrancaron de cuajo una señal de tránsito y la usaron como tronco para forzar la puerta metálica de la entrada. Las señales de tránsito tienen un bloque de cemento en la base que sirve a la perfección para eso. Cuando irrumpieron, los beatos salían en tropel por los techos y las ventanas. En cosa de minutos la sede de párvulos estaba limpia otra vez.
martes, diciembre 04, 2007
518. danza egipcia
La suegra y la novia del Yoyi partieron a México un par de meses y lo dejaron a cargo del departamento, ubicado en la zona 5 de Alamar, cerca del policlínico. Una vez ligó una chica y se la llevó para allá. El Rata, el Sapo, Pablo, Elio y yo, lo vimos y decidimos hacerle una visita de ajuste de cuentas. Eran como las 2 AM. Entreabrió la puerta y nos rogó que nos fuéramos pero entramos a la fuerza. No podía oponer mucha resistencia por miedo a despertar a los vecinos. Nosotros teníamos las poleras puestas en la cabeza a lo árabe. Entramos a la pieza improvisando una danza egipcia. La chica se cubrió con una sábana, aterrorizada. Sólo queríamos bailar esa danza egipcia, por lo que una vez terminada, nos fuimos. El Yoyi se deshizo en promesas de buen comportamiento que sabíamos que no cumpliría.
domingo, diciembre 02, 2007
517. una más del yoyi
A las micros en Cuba les dicen guaguas, no morrongas. Morronga significa otra cosa muy diferente: falo de gran tamaño. Una vez el Yoyi le dijo a su suegra mexicana que a las guaguas les decían morrongas. Me cuesta imaginar la escena de la señora preguntando con su acento azteca dónde paraba la morronga tal o cual, pero sucedió. Su noviazgo terminó algún tiempo después pero no fue a causa de esto. Sin embargo creo que debe haber influido.
jueves, noviembre 29, 2007
516. mi profe estrella
Al recibir el premio de manos de la subsecretaria de educación, Antonio dijo que era parte de un gran equipo de trabajo, habló todo el tiempo de cómo se esforzaban sus colegas y de lo bueno que era su colegio.
Sin embargo al día siguiente los comentarios del artículo que anunciaba la noticia se llenaron de insultos. Como ejemplo reproduzco el único que encontré gracioso (haciendo abstracción de la envidia que destila):
“Antonio neira es un chanta que de seguro ofreció notas a los alumnos para que lo postularan en el concurso. Es un asco como profesor y de seguro va a llenar ese notebook de porno…”
Bah, dele pa’ delante nomás profesor, llene el notebook de lo que ud quiera y reciba un abrazo desde malasya.
martes, noviembre 27, 2007
515. otra del Yoyi
La última temporada de carnavales fue la de 1990, después se suspendieron por la situación económica. Por esos días solíamos pasar la noche en el malecón gritando y bailando. Volvíamos al paradero de la 116 (nuestra micro) tipo 6:30 AM, a esa hora era usual ver a los viejitos que repartían el periódico con su carga en el hombro. Cuando veía uno de ellos, el Yoyi se ponía detrás sigilosamente y esperaba a que el señor bajara de la vereda y caminara por el borde de la calle. Llegada la ocasión, gritaba justo detrás y con fuerza sobrehumana: ¡¡¡Cuidadoooooo!!!
Pueden imaginar el resto: el viejito saltaba a la vereda como un gato y soltaba todos los diarios, que se desparramaban en la calle. Hay que decirlo con todas sus letras: el Yoyi era un hijo de puta. Ahora vive en Italia, no creo que haya cambiado mucho.
Pueden imaginar el resto: el viejito saltaba a la vereda como un gato y soltaba todos los diarios, que se desparramaban en la calle. Hay que decirlo con todas sus letras: el Yoyi era un hijo de puta. Ahora vive en Italia, no creo que haya cambiado mucho.
domingo, noviembre 25, 2007
514. una que el yoyi no supo nunca
El de la foto es mi hermano el Yoyi, antes que se quedara calvo y se volviera fisiculturista. Una vez haciéndose pasar por él, el Vladi llamó desde mi casa a una chica que lo ubicaba y que le gustaba harto (al Yoyi). Al poco rato de conversación le dijo que la encontraba bonita. La chica aceptó el piropo y siguieron conversando, pero el Vladi la interrumpió diciendo: “lo que pasa es que me gustan tus senos”. Ella se descolocó, y trató de seguir con el tema anterior, pero el Vladi insistió: “es que a mí me gustaría besarte los senos”. La interpelada empezó a reír nerviosamente. El Vladi retomó la charla pero no por mucho tiempo; rápidamente volvió al ataque con más audacia (total, estaba usurpando la personalidad del Yoyi): “qué trasero tan rico tienes”, y así, no paró hasta llegar a: “quiero hacer el amor contigo mañana”. Lo más increíble es que la chica, entre una cosa y otra, accedió a que se juntaran al día siguiente cerca de un motel, pero “sólo para conversar”. El Yoyi nunca lo supo. Y el Vladi no acudió a la cita porque no conocía a la susodicha. Más tarde el Yoyi se la topó pero no le hizo mucho caso porque como decía al comienzo, no tenía mucha confianza con ella. Nosotros sí la conocimos, pero esa es otra historia.viernes, noviembre 23, 2007
513. Elecciones en la FECH antes de la UP
Los comunistas, los beatos (así le decían a los democratacristianos) y los fachos, que entonces se llamaban momios, siempre llegaban a algún arreglo para perjudicar al MIR en las elecciones universitarias. Como eran una minoría, los miristas sólo tenían derecho a llevar a un representante a vigilar las mesas de votaciones, al que no permitían acercarse lo suficiente. Cuando veían un voto a favor del MIR, los que contaban decían “¡nulo!” y mostraban el voto a la rápida, destruyéndolo antes que el delegado pudiera verlo.
Así perdieron varias elecciones. Hasta que se las ingeniaron para entrar un pequeño contingente a la FECH, camuflándose o aprovechando descuidos. De pronto los comunistas se percataron de que había personas en el recinto que evidentemente no eran estudiantes universitarios y se pusieron nerviosos. Había llegado gente del MIR de Pudahuel y La Victoria: crème de la crème de la conciencia de clase. Esa vez no se atrevieron a hacer cuchufletas y por fin, salió elegido el zorrilla en la FECH. Los comunistas estaban picadísimos y pasaron el mensaje de que los iban a emboscar a la salida. Mi padre mandó un mensajero (en aquellos años los celulares eran humanos), y su gente se estacionó en la puerta de la FECH. Cuando salieron, comunistas y miristas quedaron formados frente a frente en la calle, alcanzaban a ser uno o dos centenares por lado. Los del MIR coreaban consignas por la lucha armada; mientras los del PC gritaban fomedades como “viva el glorioso Partido Comunista de Chile” (pfffff). Iba a quedar la tendalada pero los socialistas mediaron y cada bando se retiró por su lado.
Así perdieron varias elecciones. Hasta que se las ingeniaron para entrar un pequeño contingente a la FECH, camuflándose o aprovechando descuidos. De pronto los comunistas se percataron de que había personas en el recinto que evidentemente no eran estudiantes universitarios y se pusieron nerviosos. Había llegado gente del MIR de Pudahuel y La Victoria: crème de la crème de la conciencia de clase. Esa vez no se atrevieron a hacer cuchufletas y por fin, salió elegido el zorrilla en la FECH. Los comunistas estaban picadísimos y pasaron el mensaje de que los iban a emboscar a la salida. Mi padre mandó un mensajero (en aquellos años los celulares eran humanos), y su gente se estacionó en la puerta de la FECH. Cuando salieron, comunistas y miristas quedaron formados frente a frente en la calle, alcanzaban a ser uno o dos centenares por lado. Los del MIR coreaban consignas por la lucha armada; mientras los del PC gritaban fomedades como “viva el glorioso Partido Comunista de Chile” (pfffff). Iba a quedar la tendalada pero los socialistas mediaron y cada bando se retiró por su lado.
miércoles, noviembre 21, 2007
512. El Zorrilla
Había un compañero de estudios de mi padre en la universidad, al que le decían “el zorrilla”. Tenía verso, era un auténtico agitador político. Los miristas siempre llegaban en un pequeño grupo a las manifestaciones universitarias, se abrían paso a la fuerza entre la multitud y lanzaban al zorrilla al escenario. Allí tomaba el micrófono o hablaba a viva voz para arengar a las masas de estudiantes en nombre de la izquierda revolucionaria. Pero siempre les sacaban la chucha antes de que el Z terminara su discurso; estaban en inferioridad numérica. El orador era el que sacaba la peor parte, por razones obvias. Se podría decir que de alguna manera se lo merecía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)