miércoles, diciembre 10, 2008

740. hombres tiburones

"... estoy acostada en mi colchón como si fuera un pedazo de madera flotando en la mitad del océano. Hay días en que me dan ganas de levantar los brazos y pedir ayuda. Otros, en que me dejo llevar por la corriente, confiando en que, tarde o temprano, volveré a pisar tierra firme.
Si estiro la mano hacia mi izquierda, puedo tocar la espalda de un hombre tiburón. Conozco el comportamiento de los hombres tibrones. Después de morderte y chuparte la sangre, desaparecen. Algunos se despiden diciéndote que en sus casas los esperan para almorzar. Otros, simplemente, encienden el motor de sus autos y aceleran por las calles desiertas de Santiago, contentos de dejar atrás sus cacerías nocturas."

de Verano Robado / María José Viera Gallo 

martes, diciembre 02, 2008

737. simbolismo romántico

A raiz de un quiebre amoroso, un compañero de la universidad en Cuba me contó muy lastimado   esta anécdota que nunca entendí. Después de follar con su ex novia detrás de un cerro, apareció un caballo, lo que provocó (???) que se juraran amor eterno. Describía la escena como si tuviera un profundo simbolismo romántico. La verdad no sé qué de romántico pueda tener un caballo.

domingo, noviembre 23, 2008

735. recetas de cocina

En una escena de la película Ratatouille , una cocinera alecciona a un aprendiz sobre la capacidad de innovar de un antiguo maestro de la gastronomía, diciendo que en cada receta incorporaba un ingrediente impredecible. El discípulo anota la frase: “Debemos hacer siempre algo impredecible”, pero lo corrigen: “No, nuestro deber no es ser impredecibles. Ése era el deber del maestro. Nuestro deber es copiar fielmente sus recetas”. El diálogo ilustra muy bien el potencial formidable que tienen los dogmas para frenar la creatividad humana.

El I ching describe el momento previo a la creación (artística o de cualquier clase) como un caos donde las fuerzas primigenias se enfrentan sin dirección ni sentido. Los que vivimos de llenar páginas en blanco sabemos que el caos informe sólo puede superarse a punta de esfuerzo y voluntad. A menudo me lo recuerda un afiche que cuelga en el gimnasio al que voy todas las mañanas: “No hay sustituto para el trabajo duro”.

Es desalentador reconocer que, para convertir la creatividad en innovación, las personas deben enfrentarse a algo más poderoso que el caos informe: la estupidez humana. Hay tantos prejuicios respecto a la creatividad, que cuando no se la obstaculiza en nombre del dogma se la confunde con la tontería doméstica. Me gusta poner como ejemplo de esto último a la obra 4 minutos 33 segundos , de John Cage, consistente, recordémoslo, en un silencio que dura la misma cantidad de tiempo mencionada en el título. Es una broma excelente, pero no conozco a nadie tan estúpido como para tenerla en su iPod. El mismo compositor usó un pato de goma como instrumento musical en otra de sus obras, y un pianista coreano, seguidor suyo, en cierta ocasión atacó un piano de cola con un hacha. Podemos ponerles el nombre que queramos a estas anécdotas, pero prefiero no usar aquí la palabra “innovación”.

Es por eso que me parece que los dogmas cumplen, dentro de todo, un rol necesario al oponerse a las ideas nuevas, protegiéndonos por un lado del exceso de creatividad y facilitando por otro que las ideologías se pudran rápidamente por falta de oxígeno. Lo malo es que a veces la gente no se da cuenta de que se ha podrido la ideología (credo, religión, etcétera) en que ha cimentado su vida. Para hacerlo basta observar si ha generado el tumor de la burocracia en torno a sí, o si sus acólitos responden al arquetipo del “tonto solemne”.

Es difícil aceptar que se está equivocado, pero tampoco hay que ponerle tanto dramatismo. Al respecto, un gurú de la innovación, en un seminario organizado por la Fundación Chile hace unos días, en el marco de la Semana Mundial de la Innovación y el Emprendimiento, aseguró que una de las máximas de Silicon Valley es: “Si tu vida no se ha ido a las pailas una o dos veces, es porque no te has esforzado lo suficiente”. Sabias palabras, pero, con todo, la película Ratatouille me enseñó mucho más sobre innovación que todos los seminarios a los que he asistido.
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miércoles, noviembre 19, 2008

733. un culo para los muebles / el regreso



Estábamos tan ocupados preparando la próxima grabación de Los Muebles que se nos había olvidado esta campaña. Entraremos al estudio muy pronto con renovadas energías gracias al cariño que, según lo atestigua esta colaboración, no ha mermado en el corazón de nuestras amigas. (Perdonamos el uso de fotoshop sólo por esta vez).

Sigue la saga:

Y tú, que cuentas los días que faltan para vernos de nuevo en el escenario, no dejes de mandarnos tu foto, a: julio@revistacasagrande.cl, sbarcaza@gmail.com, cristobianchi@gmail.com, joaquin@revistacasagrande.cl.

domingo, noviembre 16, 2008

resurrección

Increíble, lo dejé al sol desarmado y ahora ha comenzado a funcionar, y mejor que antes. La foto es de la primera vez que lo encendí antes de re armarlo.

La saga: