Casagrande organizó una sesión de espiritismo para conversar con Neruda la medianoche del 12 de julio de 2004, fecha exacta de su centenario. De esta manera al mismo tiempo que las autoridades celebraban pomposas cenas en su honor, los poetas hablábamos directamente con él.
Lo que dijo una medium en La Chascona.
En nuestro casting de médiums previo a la sesión oficial, una chica delgada con el pelo teñido de rubio pidió un paseo de reconocimiento por la casa de Neruda para impregnarse de su energía. Entró con Bianchi a la pieza de Matilde. Dijo que el poeta le había comunicado su desazón por no haber escrito una oda a la libertad. Al "volver en sí" aseguró no recordar nada de lo que había dicho.
Lo que dijo la médium oficial en el Teatro Camino.
Nada, no dijo nada. Se limitó a traer al espíritu de Neruda al teatro; por desgracia ninguno de los presentes tenía siquiera el mínimo de las capacidades extrasensoriales necesarias para verlo, por lo que todos quedaron desilusionados.
Mientras esto sucedía, Prieto, Bianchi y quien escribe, nos esforzábamos por evitar que un Gonzalo Millán totalmente ebrio hiciera un desaguisado en el bar del lugar.
Después la Médium declaró que yo, (léanlo bien) Malayo, era la única persona cercana a Neruda de entre todos los presentes. Lo siento pero eso dijo ella, no voy a cambiar la historia por un arranque de modestia. Se nota que era una médium profesional de verdad.
Dos días después a solas con un periodista de La Nación la médium repitió la experiencia. Dijo que había dos Nerudas, uno más allá, otro más acá. Y no recuerdo lo demás.
viernes, julio 28, 2006
martes, julio 25, 2006
245. Musculatura femenina
Teniendo yo unas 19 primaveras quedé deslumbrado por una chica en La Habana. Era la novia de un actor medio famoso, puedo contarlo aquí sin cometer una infidencia porque perdí contacto con los protagonistas de este relato tiempo antes de volver a Chile en 1993. Ni siquiera recuerdo sus nombres. Bueno, el de ella sí.
Lo que me tenía ensimismado era el vigor totalmente fuera de lo común con que contraía la vagina, tanto que podría haber medido mi pulso sanguíneo cada vez que entraba en ella. Al principio era divertido, después incómodo, y al final francamente molesto porque su sexo parecía tener vida propia.
Lo digo ahora con toda la seriedad de mis 37 años, era sorprendente. Pasé una semana encerrado en su pieza; dejé de verla cuando su novio regresó de una gira por Latinoamérica. Cierta vez, con unas copas de más le conté a un amigo lo que me había tocado vivir, sin revelarle de quién se trataba. Más tarde atando cabos me percaté de que no le debía haber resultado difícil adivinar su identidad, puesto que sabía con qué chicas había andado últimamente.
más adelante, al enterarme de que el novio actor estaba otra vez fuera del país, fui a su casa con una botella de ron, y adivinen quién me abrió la puerta. Claro que sí: mi amigo. El novio actor no regresó de esa gira y la mina se fue a vivir con él. De hecho siguen juntos, lo supe en febrero, durante mi último viaje a La Habana.
Al comentar esta historia en Malasia muchas de mis amigas me acusaron de haber descubierto la pólvora. A poco andar se empezaron a mandar las partes. Hablé sobre la experiencia con otras mujeres y pude comprobar que su reacción era siempre la misma: insinuarse igualmente hábiles (aunque sostengo ante Chile que la mina de mi historia ejercía una presión dos dígitos mayor que la más poderosa de ellas). Entonces caché que el tema de la musculatura vaginal es sumamente sensible para las mujeres.
Todas las mujeres tienen músculos y cada una aprende a usarlos de la manera que mejor convenga a su carisma. En algunas regiones del Asia donde el turismo sexual es una institución, las hay que protagonizan extrañas competencias lanzando objetos o aplastando frutas con la vagina. No me acostaría con ellas.
Respecto a la chica de mi historia, insisto en que su sexo tenía casi la fuerza de una mano y llegó el momento en que dejé de disfrutarlo. Además había algo en su personalidad que me inquietaba, a pesar de que siempre fue guapa. Más aún en 1998, cuando la vi por última vez. Nos miramos a los ojos un rato, yo desvié la mirada.
Lo que me tenía ensimismado era el vigor totalmente fuera de lo común con que contraía la vagina, tanto que podría haber medido mi pulso sanguíneo cada vez que entraba en ella. Al principio era divertido, después incómodo, y al final francamente molesto porque su sexo parecía tener vida propia.
Lo digo ahora con toda la seriedad de mis 37 años, era sorprendente. Pasé una semana encerrado en su pieza; dejé de verla cuando su novio regresó de una gira por Latinoamérica. Cierta vez, con unas copas de más le conté a un amigo lo que me había tocado vivir, sin revelarle de quién se trataba. Más tarde atando cabos me percaté de que no le debía haber resultado difícil adivinar su identidad, puesto que sabía con qué chicas había andado últimamente.
más adelante, al enterarme de que el novio actor estaba otra vez fuera del país, fui a su casa con una botella de ron, y adivinen quién me abrió la puerta. Claro que sí: mi amigo. El novio actor no regresó de esa gira y la mina se fue a vivir con él. De hecho siguen juntos, lo supe en febrero, durante mi último viaje a La Habana.
Al comentar esta historia en Malasia muchas de mis amigas me acusaron de haber descubierto la pólvora. A poco andar se empezaron a mandar las partes. Hablé sobre la experiencia con otras mujeres y pude comprobar que su reacción era siempre la misma: insinuarse igualmente hábiles (aunque sostengo ante Chile que la mina de mi historia ejercía una presión dos dígitos mayor que la más poderosa de ellas). Entonces caché que el tema de la musculatura vaginal es sumamente sensible para las mujeres.
Todas las mujeres tienen músculos y cada una aprende a usarlos de la manera que mejor convenga a su carisma. En algunas regiones del Asia donde el turismo sexual es una institución, las hay que protagonizan extrañas competencias lanzando objetos o aplastando frutas con la vagina. No me acostaría con ellas.
Respecto a la chica de mi historia, insisto en que su sexo tenía casi la fuerza de una mano y llegó el momento en que dejé de disfrutarlo. Además había algo en su personalidad que me inquietaba, a pesar de que siempre fue guapa. Más aún en 1998, cuando la vi por última vez. Nos miramos a los ojos un rato, yo desvié la mirada.
domingo, julio 23, 2006
244. Un culo para Los Muebles /

Hay un verso de Huidobro que voy a citar de memoria: "silencio, ha nacido un árbol" (o algo así, ¿no?). Bueno hermanos, quisiera parafrasearlo y decir: "¡Silencio!: ha llegado un culo para Los Muebles".
Esta foto llegó al mail de Santiago Barcaza, guitarrista de Los Muebles, la semana pasada. Haz clic sobre los links que aparecen a continuación y verás los culos anteriores:
- ¿Y ahora?
- El árbol de Navidad de Los Muebles
- ¿Los Muebles a Viña?
- Un culo para Los Muebles
- Tu culo (por favor) para Los Muebles
- Los Muebles a Valdivia
- Los Muebles II
- Tú también puedes hacerlo
- Más culos para Los Muebles
- No solamente tu culo para los Muebles
- Ok, de acuerdo
- Desde Cuba con cariño
- Más fotografías que canciones
- Plasticina psicodélica
jueves, julio 20, 2006
243. La música y los estados de ánimo
Nunca aprecié más a Satie que cuando toqué una de sus gimnopedias en piano. Empezaba con mucho entusiasmo pero la mayor parte de las veces paraba a mitad de camino fascinado por el color que quedaba en el aire tras ejecutar una secuencia de acordes. Sin proponérmelo empecé a escribir poemas estáticos donde todo flotaba como si no hubiera gravedad. Uno puede volverse loco, la música de Satie es una incitación a la inmovilidad, o tal vez una traducción de la obra de Ricardo Reis al lenguaje musical. Para contrarrestarlo empecé a escuchar cosas de la primera época de Stravinski, y me hizo bien. Satie me sigue gustando mucho, demasiado diría yo, como para intentar tocarlo de nuevo. La observación está de más en todo caso, llevo más de 6 años sin sentarme en un piano.
A propósito de los estados de ánimo generados por la música, el maestro Cirilo Vila alababa en una de sus clases el poder vigorizante de los Conciertos de Brandenburgo (Bach), y, un poco en broma, recomendaba escucharlos en las mañanas.
A propósito de los estados de ánimo generados por la música, el maestro Cirilo Vila alababa en una de sus clases el poder vigorizante de los Conciertos de Brandenburgo (Bach), y, un poco en broma, recomendaba escucharlos en las mañanas.
miércoles, julio 19, 2006
242. La Leyenda del Vaquero Chileno
Anteayer tuve una reunión con Adrián Solar para ver temas relativos a la producción de La Leyenda del Vaquero Chileno, un largometraje de ficción en que se ha embarcado Casagrande. Llevamos dos años de trabajo y recién comenzamos a entrar en tierra derecha.
Solar ha producido películas como “Taxi para tres”, “En la cama”, y varias más. Cuando nos sentamos en su oficina partí con un discurso diplomático resumiendo nuestra labor hasta la fecha:
- Adrián, ahora sí que estamos con las pilas puestas ….
- ¡Mentiroso! (me interrumpió él), ¡No han hecho nada!
No pude aguantar la risa. Tiene razón, nos dejamos estar un rato porque el negro Prieto se casó, pero ahora sí que estamos con las pilas puestas.
Solar ha producido películas como “Taxi para tres”, “En la cama”, y varias más. Cuando nos sentamos en su oficina partí con un discurso diplomático resumiendo nuestra labor hasta la fecha:
- Adrián, ahora sí que estamos con las pilas puestas ….
- ¡Mentiroso! (me interrumpió él), ¡No han hecho nada!
No pude aguantar la risa. Tiene razón, nos dejamos estar un rato porque el negro Prieto se casó, pero ahora sí que estamos con las pilas puestas.
lunes, julio 17, 2006
domingo, julio 16, 2006
240. Un año
Compañeros y amigas:El 14 de julio recién pasado este blog cumplió un año. Desde un comienzo tomé la decisión de no borrar comentarios y así lo he hecho, siempre que no medien razones de fuerza mayor. He recibido insultos pero también satisfacciones, como cuando un visitante me mandó un mail avisándome que éramos primos lejanos, a raíz de un posteo donde menciono a una neurótica del siglo XIX llamada María Luisa Santander, tía tatarabuela mía.
Lo más importante de mi participación en la blogósfera ha sido constatar la forma en que los blogs interfieren con la realidad. Hay muchas anécdotas que referiré otro día.
Malasya ha acumulado 155 mil visitas, que van aumentando a una tasa de entre 200 y 400 por día y provienen mayoritariamente de Chile, Uruguay y Argentina. Durante las giras musicales de Quilapayún mi tío Eduardo Carrasco llamó a esta región Transandinia, (ver "Quilapayún , la revolución y las estrellas", no recuerdo la editorial) aventurando que podría verse como un solo país. Tal posibilidad convendría a los chilenos más que a nadie, puesto que nos dejaría como tetracampiones (con i) de fútbol.
como nací en Chile, viví 15 años en Cuba y tengo dos hermanos paraguayos, me siento re latinoamericano. Esto me parece un barrio más que un continente. Pero ya ni sé de qué estoy hablando. Tenía pensado hacer un posteo aniversario con más estadísticas pero no me da el cuero.
Los dejo con esta foto de mi pipa en la ventana de la pieza donde está el computador donde escribo en las noches.
Un abrazo a todos (a ti también).
miércoles, julio 12, 2006
239. Tribus urbanas: góticos
Fernando Cárdenas va en tercero medio en un colegio de Independencia, al igual que mis otros dos entrevistados (punk y metalero). Me acerqué a él y después de un breve preámbulo le dije: ¿eres dark?- No, más bien sigo la subcultura del gótico, término viene de los godos, que se diferenciaban por su arte basado en el ocultismo y las diferencias entre el bien y el mal.
- ¿Y qué diferencia hay entre los darks y los góticos? son harto parecidos yo creo.
- Los darks no tienen creencia religiosa, no tienen estructura, escuchan más satanismo; el gótico es más espiritual, es una forma de vida, y además los góticos creemos en la vida eterna.
- ¿Qué música escucha la gente que adhiere a la subcultura gótica?
- Devel Doll, Lacrimosa, Sopor Aethernus, Ataraxia. Pero ser gótico no es ligarse a un tipo de música sino seguir esta subcultura basada en los gustos hacia el lado oscuro, sabiendo que no existiría luz sin la oscuridad.
- A mí me han dicho que los góticos son vampiros...
- Existe cierta atracción por el vampirismo, hay gente que realiza rituales
- ¿De dónde viene eso?
- El vampirismo está ligado a tradiciones judías, se dice que Drácula estaba vinculado a esas tradiciones.
- ¿Y has tomado sangre?
- He tomado sangre de ternera con unos amigos. A veces nos juntamos a hacer juegos de roles, algunos llevan sangre y la toman, aunque no es habitual.
- ¿Dónde se juntan?
- En la Blondie.
- ¿Mucha droga por allá?
- Muchos de nosotros consumen droga aunque eso depende de la persona.
- Acabo de hablar con un metalero nazi que le tiene mala a los góticos. ¿Pelean con ustedes?
- Nosotros estamos ligados a los metaleros, hasta hay un metal gótico. Pero el gótico es anti fascista y antisocialista. Nos son indiferentes los hip hoperos y los punks, no somos peleadores
- Para terminar, ¿podrías resumirme lo que significa ser gótico?
- El gótico es el amor a la diferencia entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad. Ser gótico no es andar vestido de negro, es algo que se lleva por dentro, es una manera de vivir y pensar.
- ¿Te puedo tomar una foto?
- Claro.
"Una forma de vida": lo mismo dice Héctor Noguera para referirse al teatro y los barristas de Colo Colo para explicar su militancia. En general todos buscamos ubicarnos en algo llamado "una forma de vida". Un intento de fundar orden, o de establecer códigos que mantengan quieto un mundo que se escapa velozmente, llevándose consigo todas esas "una forma de vida". Pero así somos los seres humanos.
Más tribus:
lunes, julio 10, 2006
238. ego
Durante un examen de teoría en la Universidad de Chile, me entregaron un estudio que debía solfear. En parte porque estaba nervioso devolví el papel a la comisión examinadora y les dije que era demasiado fácil para mí. Me hicieron solfearlo igual, gracias a dios. Aprobé con nota 6 (el máximo es 7).
"Tiene que ser más humilde" me dijeron, y sospecho que ello pesó en mi nota. No fue falta de humildad, sólo había querido hacer una broma para relajarme. Pero en una escuela donde se imparte la carrera de canto lírico, es mejor no bromear con el ego.
No quiero ser injusto con el resto de los gremios, esto pasa entre los poetas también. Y entre los ingenieros: fui testigo de varias escenas durante mis estudios de ingeniería civil mecánica en la Universidad de La Habana (CUJAE). Pasa en todos lados, esa es la verdad.
"Tiene que ser más humilde" me dijeron, y sospecho que ello pesó en mi nota. No fue falta de humildad, sólo había querido hacer una broma para relajarme. Pero en una escuela donde se imparte la carrera de canto lírico, es mejor no bromear con el ego.
No quiero ser injusto con el resto de los gremios, esto pasa entre los poetas también. Y entre los ingenieros: fui testigo de varias escenas durante mis estudios de ingeniería civil mecánica en la Universidad de La Habana (CUJAE). Pasa en todos lados, esa es la verdad.
jueves, julio 06, 2006
237. Amar racionalmente
Al contrario de la amistad, que necesita del concurso de dos personas, al amor le basta con el trabajo de una, el enamorado. El sujeto enamorado debe percibir una señal que puede ser física, socioeconómica (era que no), psicológica (posición de autoridad, parecido con el padre o la madre, etc), etc, o una combinación de todas ellas, para poder colmar de particularidades al objeto de su enamoramiento.
Todas estas tienen que ver más con las expectativas del enamorado, que con lo que ofrece el objeto. Cada palabra del objeto, cada gesto, no hará más que confirmar sus ideas preconcebidas.
Las personas se enamoran porque toman la decisión de hacerlo y lo que sigue es un camino conocido, las preocupaciones, los celos, toda esa comedia. Hay quienes incluso lo hacen de modo racional, fingen amor ante sí mismos por razones prácticas: para cambiar de rutina, para pasarlo bien un rato, para escribir un par de poemas, qué sé yo.
Todas estas tienen que ver más con las expectativas del enamorado, que con lo que ofrece el objeto. Cada palabra del objeto, cada gesto, no hará más que confirmar sus ideas preconcebidas.
Las personas se enamoran porque toman la decisión de hacerlo y lo que sigue es un camino conocido, las preocupaciones, los celos, toda esa comedia. Hay quienes incluso lo hacen de modo racional, fingen amor ante sí mismos por razones prácticas: para cambiar de rutina, para pasarlo bien un rato, para escribir un par de poemas, qué sé yo.
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