viernes, mayo 04, 2007

394. Cuestión de fe

Puedo experimentar algo cercano a la fe cuando leo o escucho hablar sobre las operaciones matemáticas relacionadas con el infinito, o cuando escucho algunos tipos de música. Sin embargo, no tengo una inclinación especial a creer en algo, al menos en el sentido en que lo hacen las personas que tienen fe.

Mi fe declinó de un modo natural, al mismo tiempo que la Guerra Fría. Hice poco esfuerzo por reemplazarla, me dediqué a observar las creencias del resto de la gente cuando regresé a Chile en plena Era de Acuario, a comienzos de los 90, y conforme lo hacía me daban menos ganas de creer. Como no conocía a nadie ni tenía dinero para entrar a ninguna parte, caminaba por el centro y visitaba las charlas gratuitas sobre cualquier cosa. La mayoría trataba de esoterismo, y así, confundido entre un público que rara vez sobrepasaba las diez personas, conocí las ventajas de la comunicación telepática, la comodidad de los viajes astrales, y me angustié junto a mis compañeros de asiento escuchando la minuciosa descripción del asteroide Hercólubus, que chocará con la tierra más temprano que tarde (No todo está perdido: los “hermanos del espacio” van a venir a rescatar a varios una semana antes... desgraciadamente la capacidad de sus platillos voladores es limitada, así que vamos a estar un poco apretados en ese vuelo).

También fui a un par de charlas en La Nueva Acrópolis, donde me enteré de que Platón y Sócrates eran iniciados en una hermandad universal. Parece que hasta tarotistas eran, el poder de la mente es muy grande.

Recuerdo que en las noticias de prensa se respiraba esa buena onda, de repente una niñita nacía hablando arameo en Islas Canarias o encontraban un video tape de la autopsia realizada a un extraterrestre de hule (la vida habría evolucionado hacia los materiales sintéticos en Marte) capturado en los 50s por el ejército estadounidense.

En 1994 acompañé a mi suegra de entonces a una conferencia que daba un señor experto en regresiones. Fue interesante constatar que todos los regresados habían tenido vidas pasadas, cosa extraña, no entre los pueblos de la América precolombina sino derechamente en Europa: Francia siglo 17, Austria siglo 14, etc. Me cuidé de comentarlo para no ser aguafiestas.

Eran los años del auge de la música New Age y me topaba con gente diversa. No faltaba el idiota que, por ejemplo, juraba ser no él sino su tio (reencarnado), y que por ende trataba a su madre como hermana menor. Mi impresión es que las personas eran más crédulas entonces que ahora, o lo necesitaban más.

Últimamente lo que la lleva es el calendario maya, que ha resultado ser muy compatible con el yoga, la física cuántica, el I Ching y la pachamama. Hay electricidades cósmicas para cada día de la semana, nuestras energías ying y yang nos hacen entrar en resonancia con la luna, el sol y los planetas, nuestros chacras son afectados por plasmas que inciden sobre el aura.

Me han dicho que soy serpiente de vidrio en el zodiaco maya. Sea. El terremoto de Malasia (el país, no esta columna) fue porque la tierra quiso castigar el turismo superficial que había allí. Los huracanes Katrina y cía son manifestaciones de la naturaleza contra el consumismo gringo. Por suerte, la tierra va a tener menos pretextos para enojarse en 2012, porque allí termina un ciclo de 26000 años y pasamos a un nuevo estado de conciencia. Y aquellos recalcitrantes que no mejoren con eso, tengan paciencia: en 4 millones de años más el sol se va a convertir en una súper nova, es decir, en un ser iluminado y nos va a transformar en luz a todos.

Desde niño fui muy respetuoso con las ideas sobre el ocultismo, al punto que acomodé mi educación marxista para darles cabida. Así, en vez de restarle crédito eché mano a la ciencia para explicar los OVNIS, el espiritismo y la brujería. Todo ese mundo mágico en el que amalgamaba la misión histórica del proletariado, los avances de la ciencia y lo paranormal, ha cambiado mucho hasta hoy. Hoy creo en pocas cosas; es decir, soy un escéptico: fui rozado por una pluma del ala del arcángel de la indiferencia.

23 comentarios:

Cristina Chain / Huir dijo...

(ando puro escapando....)
interesante artículo pero para mí la Fe donde está mejor calificada es en la Canción de Jorge Gonzales llamada...Fe, esa que dice...
Dammma....yo soy quien habla...
y
escuchame uanvez, todo tiene final.
sabes que vuelvo a tener fé, y empiezo a sanar..
dama escuchame una vez, no no no...

y asi
Chain

Paola dijo...

.El Karma, el efecto Mariposa y todas esas relaciones "esto hiciste = destino" siempre me webean mentalmente.

.Hoy, escuchando a Al Green de fondo, creo que tengo poca fé y me resisto. Como también me resisto a creer que lo que esperas de la vida llegue después que lo quieres.

.Eso.

fidelio dijo...

Uf! el esceptisismo, creo que yo nací escéptica, navegando siempre en una multitud de cambios. Cuando niña pasé una corta época religiosa que acabó de un golpe el día de mi primera comunión, con una verdadera “ostia”. Luego sobreviví a la nada hasta la adolescencia. A finales de los 80 puse mi esperanza en vidas extraterrestres (lo que me costó una negativa de admisión a una determinada escuela de psicología, afortunadamente). Posteriormente, me volqué en los estudios, en la profesión, hasta que me llegó la onda por tener familia, claro... en fin. Y aunque nunca he sido esotérica, últimamente cada vez me acerco más a la mística, en el sentido del gusto por la música, por el mundo de los pensamientos y de las pasiones... mientras mi esperanza ahora mira hacia un horizonte humano más feliz (lo cual tendría que empezar por casa, o sea por mi… ufff!).

Cristina Chain / Huir dijo...

En mi caso yo diría que además de la canción del ídolo Gonzalez, la fe pasó por la Holly Cross bien por las periferia hasta que me encontré conmigo, solo conmigo en esto (como dice nuestro ídolo Rojas)...y así la Fe se quedó para no irse jamás.
Cristina

Anónimo dijo...

(parte de una entrevista que le hicieron a un sueco que predice el futuro, salió en el diario de hoy):

Hoy vivimos en un mundo a la carta...

- Hemos pasado de las necesidades a los deseos, y los deseos no implican obligaciones sino simplemente elecciones, opciones. Hoy el truco no está en saber cumplir, sino en saber elegir, y si te equivocas saber cambiar. ¡Opciones, no obligaciones!

(Eso antes era tener cara)

- Hoy es lo moderno. Nada por obligación, todo por opción. El peligro está en pasar de la necesidad al deseo y del deseo al capricho, a la tontería. No habrá grandes fes ni grandes principios, ni grandes decisiones, y desde luego nada será de por vida.

- Tecnología: el bajo coste tecnológico proyectará los egos al poner al alcance de cualquiera una enorme capacidad de proyectar sus obsesiones, incluso de ser artista.

- El mundo retrocederá en población por primera vez dentro de 30 años. En los países ricos, los 60 ya son los 40 de antaño: seremos muchos viejos adolescentes, libres y hasta caprichosos. Hoy una mujer de 70 años, según muestran mis datos, tiene la misma actividad e intereses que una de 55 hace 40 años.

- El poder será cada vez más difuso: grandes bloques de influencia donde las partes estatales cederán potestades del centro a la periferia, mientras que los centros de decisión se trasladan cada vez más del Oeste al Este.

(¿Y el saber?)

- Los paradigmas antaño eran mecanicistas y jerárquicos, hoy son organicistas y complejos: imitan a la naturaleza. Igual en las empresas: YouTube, Skype, Wikipedia o Google en realidad han sido las masas quienes los han creado, no las elites. Tendremos que ir aprendiendo a rentabilizar el poder de todos.

nadie dijo...

ah malayo, con esto que escribes -y otras cosas por ahí- pienso que tienes fé, quizás una parecida en tamaño a un grano de mostaza, pero ya sabes lo que dicen los evangelistas, con ese poco la cordillera pasa de aquí a allá al hablarle y nada debería ser- al menos en la reperesentación simbólica-imposible.

En cuanto al sueco, me parece un mar de lugares comunes, incluso más que eso del grano de mostaza y la vaina...

mariasoleda dijo...

oye anonimo, puta que eres ingenuo, no te das cuenta que el mayor poder de los que ahora tienen el poder es hacerte creer toda esa tanda de mentiras? hay que saber informarse, informarse de verdad y pensar en serio, no solo escuchar a los amigos en un bar con onda o engrupirte por tener internet y acceso a tanto "conocimiento" y bla bla o creerse el cuento de la libertad y las "opciones" (si al final todo es pura buena onda): hoy en día las transnacionales son dueñas dell conocimiento, entendí? de una cuestión abstracta, de algo que no se toca, que no se ve, pero que es tremendamente poderosa y "alguien" es dueño de eso (para qué hablar de los dueños de la tierra y el agua) algo de lo que nadie habla ¿sabes que una farmaceutica X es dueña del gen N y no permite que nadie investigue sobre él? Aunque ese gen pueda curar el cancer, no lo permite porque es dueño de esa propiedad intelectual que le llaman...y eso es solo un ejemplo de lo que pasa en ese mundo vivimos. Lo otro, lo que tu hablas, me suena a las ondas esotéricas de las que habla malayo, pero en versión "intelectual": pueden tener su cuota de verdad o interés, no hay por qué negarlo, pero finalmente se transforman en una cuestión re vacía

Anónimo dijo...

el narrador |||
XIX
fragmento


Así considerado, el narrador es admitido junto al maestro y al sabio. Sabe consejos, pero no para algunos casos como el proverbio, sino para muchos, como el sabio. Y ello porque le está dado recurrir a toda una vida. (Por lo demás, una vida que no sólo incorpora la propia experiencia, sino, en no pequeña medida, también la ajena. En el narrador, lo sabido de oídas se acomoda junto a lo más suyo.) Su talento es de poder narrar su vida y su dignidad; la totalidad de su vida. El narrador es el hombre que permite que las suaves llamas de su narración consuman por completo la mecha de su vida. En ello radica la incomparable atmósfera que rodea al narrador, tanto en Lesskow como en Hauff, en Poe como en Stevenson. El narrador es la figura en la que el justo se encuentra consigo mismo.
W. B.

a little gift for you

Cristina Chain / Huir dijo...

yo no creo en brujas, pero de que las hay las hay

Anónimo dijo...

los justos se van al cielo

Anónimo dijo...

yeah, hermanito, los justos se van al mismísimo cielo con -oh my- god, al lado y al ritmo del funk... yeah, yeah, yeah,

Anónimo dijo...

yo también quiero irme de este mundo escéptico en un momento de... OH-MY-GOODNESS!

nadie dijo...

con las botas puestas dices?

Anónimo dijo...

no. empelota

nadie dijo...

ahhhh...
bueno, así también es cueca...

Cristina Chain / Huir dijo...

hace poco un tipo en una fiesta extraña me dijo (con los ojos levemente saltones) que la mente lo podía todo...no te imaginas, niña todo lo que puede tu mente...todo, mi niña, todo.
Y me fuí.
Chain

Daanroo dijo...

Encontrarse a si mismo, siempre es signo de que la indiferencia de los hombres, camina antes y después de nuestros propios pasos.


Se anda, caballero, se anda y se aprende que somos más que sombras cuando la luz reyna y luz, cuando la sombra nos hace cosquillas en la nariz.



Daanroo Mattz

nadie dijo...

Nunca antes estuvo mejor puesto tu nombre cristina, o sea de ese tipo de ojos saltones sólo había que "huir"...da casi tanto susto como la etnopericia

Cristina Chain / Huir dijo...

Nadie, querida, de no haberme ido hubiese terminado enamorándome del reflejo de esos ojos saltones...o sea de mí...no...
En cambio recuerdo me enamoré de un lienzo que a medianoche levantaba un grupo de trabajadores en un altísimo edificio en plaza Italia y que ya a esa hora iba cambiando de atmósfera...no alcancé a verlo en gloria y majestad.
Faltaba poco para que desaparecieran las micros amarillas y cuando todos se iban del paradero apareció la 211 que me llevó a mi casa... y ahí no huí más que en sueños
Cristina

Anónimo dijo...

me tinca que era Malayo el de los ojos saltones, hablaba como él, pura intuición... y te lo perdiste pues... Chan Chan!

Anónimo dijo...

Malayo puede tener todo lo que quieras, pero los ojos saltones mmmm... me parece que no

Anónimo dijo...

bueno saberlo

nadie dijo...

“Un comentador del Gulshan i Raz dice que quien ha visto al Zahir pronto verá la Rosa y alega un verso interpolado en el Asrar Nama (Libro de las cosas que se ignoran) de Attar: el Zahir es la sombra de la Rosa y la rasgadura del Velo”.

.otro.