lunes, marzo 01, 2010

Cómo pasé el terremoto

Andaba por Barrio Yungay (uno de los barrios antiguos de Stgo), en plena calle. Por la hora (3:30 am) la avenida estaba desierta. Partió como un temblor, que rápidamente aumentó de magnitud. Escuché en estéreo el ruido subterráneo; las paredes ondeaban como si fueran trapos al viento. Por momentos era difícil mantenerse de pie. Una nube de polvo comenzó a ascender lentamente por la caída de los escombros. Le daba un aspecto fantasmagórico a la escena.

Mientras volvía a mi depto vi los vecinos saliendo a acampar en la calle. Varias casas habían sufrido daño; por todos lados se escuchaban las sirenas. Tuve entonces esa sensación de pertenencia universal a la comunidad. El fascismo, el clasismo, el fundamentalismo, son como implantes de silicona en la conciencia humana; antinaturales y artificiales.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

yo tuve la sensación que volvía a creer en Dios... qué raro!!!

ya se me quitó sí...

Anónimo dijo...

Como esta SANTIAGO?

una admiradora preocupada

Anónimo dijo...

Debiste agregar:

pasé el terremoto con mi novia...

es bueno reconocer ciertas cosas...

Pame dijo...

Esa última frase Carrasco, qué manera de decirlo bien

me pasa igual

Cristina Chain dijo...

que bello texto , Julio