viernes, febrero 23, 2007

361. la odiosa importación del halloween

otra cosa que descubrí es que la gente se ponía de mal humor cuando les ofrecía ataúdes para sus fiestas de halloween. Con justa razón, pienso yo, importar esa fiesta gringa fue una señal de que estábamos cerca del colmo de la decadencia. Me da vergüenza mencionarlo.

Pero, cosas de la vida, la necesidad me puso en esa posición, y como estaba desesperado por no tener con qué pagar los sueldos y las facturas pendientes de la empresa, traté de vender ataúdes a las discoteques, promoviendo de esa manera la odiosa importación del halloween.

35 comentarios:

Mariana dijo...

Para el ultimo halloween hubo una encuesta de aceptación de la fiesta... la cantidad de gente que se pronuncio en contra fue increible... Pero como todo en nuestro pais... la cantidad de niños y mamas disfrazadas en mi puerta señalaban una vez mas que lo que decimos y lo que hacemos no guarda ninguna relacion.

yo dijo...

Hace tiempo que no venía por acá malayo, las vacaciones estuvieron bien. De todas las descabelladas ideas que pasan por tu cabeza, esta es una de las que más risa me ha dado, quizás por esa foto (que imagino fue lo que dio pie para todo esto) o por eso de "carrasco y hnos", cuando lo leí pude ver la tipografía clavada en una casa triste, me reí mucho, mucho, mucho

Cristina Chain dijo...

Hola julio, vine a leerte y debo agradecerte que a través de Malasya llegué a Mariana con la que compartimos un detalle en común.
abrazos
Cristina (huir)

Mariana dijo...

Sip. me sumo a los agradecimientos, muchas gracias ;)
ademas el blog de cristina esta muy bueno.

recordante dijo...

bueno, un recuerdo...

http://www.youtube.com/watch?v=twVdTR8gcvI

Y... dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=twVdTR8gcvI

luego viene un artículo crítico acerca de la campaña del no hecho por gumucio (el artículo hecho por gumucio: el clip hecho por su primo).

datos precisos acerca del fraude de adán m dijo...

censura???
éjale mi alma!!!

Anónimo dijo...

mish

brrrr dijo...

quién lo dijera...o se dice: ¿diría?

Anónimo dijo...

oye, no jodan, yo quiero estudiar "edición de libros" en la portales... estoy re enchufao...

porque la gente lee libros, no?
y, además, los compra...

o, al revés...

Anónimo dijo...

yo quiero estudiar "edición" en la udepé...

Anónimo dijo...

Con quién? Co el el zambra que escribió una cagá de libro (los de poemas no los nombro porque son caca-caca), con andwanter y su banda sonora que es como el hoyo....por favor muchachos!. A estudiar con g.c a B.Aires

Anónimo dijo...

estudiar en la udp te sirve pa aprender a escribir folletos.

Esteban.

Anónimo dijo...

bueno, déjame, yo quiero estudiar "edición de libros", en la portales, no me caguen la onda, díganme en qué consiste la carrera... voy a ser como herralde? como nascimento?
...es una carrera con mucho futuro y mucho campo laboral... editaré muchos libros, y además, las clases las da adán mendez (qué título tiene adán mendez? quétítulo tiene matías rivas? qué experiencia? quié obra?), qué te parece... voy a aditar libros gigantes con fotos gigantes en la portada...


y voy a comprar los huesos de millán y de cualquier patrimonio que pueda apoderarme,


los huesos de poeta son baratos en el mercado.

Anónimo dijo...

méndez y rivas, hasta la fecha, tienen un libro cada uno. En cada libro, hay un solo poema bueno.

Anónimo dijo...

por un solo poema bueno vale la pena que un poeta exista y se haga llamar como tal

sergio valenzuela dijo...

quién es germán carrasco?
conozco a los otros que descueran pero no a ese.
quién es?
qué ha escrito?

fernando solavarrieta dijo...

el único huevón que no pudo pasar por la universidad por expulsión es el flojo es gilman,
el mismo que ha perdido su talento a medida que cree su pica porque nadie lo infla.
antes le chupabai el pico a Andwanter, le bolsiabai plata, dijiste que era un gran poeta. ahora que saco su libro lo mariconiai. estai perdido bolsa de mierda. nadie te conoce. y los que te conocen no te pescan por mal poeta y brígido-

esto te tiene podrido Germán Carrasco dijo...

“La vida privada de los árboles” de Alejandro Zambra llega a Chile en mayo

Mientras se cambia de casa, el autor espera la publicación de su segunda novela por Anagrama. Obra sobre la infancia, “hermanastra de ‘Bonsái”’, dice y recuerda el gallinero que se armó por el libro. “Sería bueno discutir en serio y en broma, pero no estoy seguro de que a esa gente le quede algo de humor”.



Javier García
Nación Domingo

Su segundo libro de poemas se tituló “Mudanza”, donde los traslados de domicilio eran el centro de la historia. Según él tenía todo el derecho a considerarse un experto en el tema. Por estos días, Alejandro Zambra (32), vuelve a cambiarse de hogar. Encima de una ruma de libros y papeles amarillos, cuelga una lámina del Parmigianino. Obra que inspiró al poeta John Ashbery, para escribir “Autorretrato en espejo convexo”, uno de los poemas más notables del siglo XX.

Ashbery se obsesionó con esta imagen, como Zambra, o Julio, personaje de “Bonsái”, quien luego de dibujar uno, se decide a comprar manuales y revistas especializadas sobre este árbol en miniatura. “Cuidar un bonsái es como escribir, piensa Julio. Escribir es como cuidar un bonsái”. El párrafo está escrito en la página 87 del libro, publicado el año pasado por Anagrama. El sello español que ha editado sólo a los chilenos José Donoso, Pedro Lemebel, Roberto Bolaño y Zambra.

“Bonsái”, de 90 páginas, armó el tremendo gallinero en el medio literario nacional. Muchos dijeron que no era una novela, que tras los exagerados halagos había una mafia, que Gazmuri, personaje del libro, era Germán Marín.

Pero Zambra desapareció del mapa. A un año de su publicación cuenta que “para no ir más lejos, la discusión no fue si era o no era una novela. Esa discusión hubiera sido válida, media antigua, medio fome, pero válida. Si hasta hubo algunos que opinaron sin haber leído el libro. La discusión, entonces, no sirve. No vale la pena discutir en serio. Tal vez sería bueno discutir en broma, en serio y en broma, pero no estoy seguro de que a esa gente le quede algo de humor”.

ELOGIOS DE HERRALDE

Mientras las columnas iban y venían, a Zambra, le daba vueltas en la cabeza un verso de su amigo Andrés Anwandter. “El título se lo robé: ‘Como la vida privada de los árboles/ o de los náufragos…’, dice en ‘Nostalgia de cosas que no he vivido’, un poema que Anwandter escribió hace más de diez años. Al igual que con ‘Bonsái’, el título fue muy anterior a la novela, es decir, desde hace tiempo quería adentrarme en esa imagen”, asegura.

Ahora, el profesor de literatura, espera la publicación de “La vida privada de los árboles”, por el mismo sello creado por Jorge Herralde hace más de tres décadas. El prestigioso editor, no escatima elogios para este joven que ahora vive en Tobalaba, y dice: “Ya sabe que se le espera, como es de rigor, con los cuchillos afilados”. “La vida privada...”, se tendría que haber editado en marzo, pero la reprogramación de Anagrama, lo destinó para mayo. Igual que los dos nuevos libros de Bolaño, que aparecerían este mes y que finalmente se editarán en abril.

-¿Qué diferencia a “Bonsái” de “La vida privada...”?

-Son libros completamente distintos e independientes, que sin embargo conservan un espíritu común. Son, quizás, libros hermanastros, dos hermanastros que pelean bastante pero, dentro de todo, se llevan bien. La mayor diferencia es, quizás, que “La vida privada...” es una novela sobre la infancia, que empieza, justamente, recordando el comienzo de “W”, de Georges Perec: “No tengo recuerdos de infancia”.

LA ESPOSA QUE TARDA

En los últimos meses Zambra ha leído, un libro inédito de Marcelo Mellado, “Auto de fe”, de Elias Canetti, los “Aforismos completos”, de Wallace Stevens, y relecturas de Capote y Ramón Díaz Eterovic. “Lo que pasa que cada cual responde por su familia y en la mía, por suerte, hay buenos amigos”, dice, y no oculta su admiración por el autor de “Los detectives salvajes”. “Creo que Bolaño escribía para descubrir lo que quería escribir. Escribía para ver, no para convencer. Y por eso convencía”, explica, tomándose su tiempo, en voz baja, su tono característico.

Parece un hombre escéptico. “Tal vez, pero el escepticismo es sólo un mecanismo de defensa. Como dice el poeta Horacio Eloy, citando a Henry Miller: ‘Un mundo sin esperanza, pero nada de desesperarse’”. Y la calma se nota, porque da la impresión que su “carrera” fuese ejemplar. De un polémico crítico, destacado poeta, a ser el cuarto escritor chileno que publica Anagrama. “Con cada libro partes desde cero, no hay pasado, no hay ‘obra’. No creo que escribir sea consolidar o reafirmar algo, por el contrario, escribes un libro como una forma de anular u olvidar el libro anterior”.

-¿De qué trata “La vida privada de los árboles”?

-Se trata de Julián, un hombre que espera la llegada de su mujer mientras hace dormir a su hija con historias sobre “La vida privada de los árboles”. Pero su esposa tarda, inexplicablemente y, como dice el narrador, el libro sigue hasta que ella regrese o hasta que Julián acepte que ya no va a regresar. Espero que el libro se encuentre, poco a poco, con sus lectores, nada más, y nada menos.

belleza y felicidad dijo...

las edicion es de J. Saez puta que son feas y llenas de motes

Anónimo dijo...

¿la edición de qué libro?

Anónimo dijo...

¿Tanta plata gastada en universidades privadas para estos posteos?
¿qué mierda les enseñan ahí?
¿a obsesionarse con su poeta preferido y postear tonteras?
¿nada más?

No le hacen buena publicidad a sus casas de estudios, niños. Y espero que sus familias tengan plata para derrochar, porque si son familias que hacen algún tipo de sacrificio para pagarle las carreras truchas, la verdad son más caras de rajas que mendez y sus clases de "edición" (¿desde dónde las va a impartir, desde la cana?)

sigan soñando conmigo jovencitos.

Germán Carrasco es un patán dijo...

tú que eri bizco cómo son los sueños de los que tienen un ojo solamente. quién te pegó cuando chico para dejarte la cara de membrillo que tenis.
tuviste que hacerte maraco: tu única cara sin asquerosidades la buscaste en otra parte.
chao fetito viejo, sueña envidioso con nosotros, los que trabajamos.

apreta el ojete que se te caen los peos dijo...

Oye Germásn, tu viejo, o como se llame, no está en cana por mechero. Cuenta, que te sirva de inspiración.

Anónimo dijo...

oye, en anagrama se eligió la mejor novela latinoamericana de 2006. Eran 172 títulos. En la primera selección quedaron 70 libros, y no quedó bonasi. Esto es pa que en la cofradía no se pajeen tanto con un panfleto.

G.

Anónimo dijo...

bonsai, digo.

Anónimo dijo...

GERMAN ME PARECE MENTIRA QUE TE TIRES CONTRA ANWANDTER ERES UN MALAGRADECIDO

Anónimo dijo...

curiosamente solo germán conocía el dato de anagrama ¿ a tal punto llega su obsesión y rencor con el negro zambra? ¿ y si bonsái no quedo en las setenta mejores, qué wea?
ya me lo imagino yendo todos los días a su librería mas cercana a preguntas si salió La vida privada de los Arboles, de la que seguramnete ya sabe loq ue dirá antes de leerlo

Anónimo dijo...

este bizco es un loco compulsivo esquizoide.

Anónimo dijo...

me parece que hay una confusión, los que postean on behalf of germán carrasco siempre provocan ese problema, ¡ya no se puede ni insultar tranquilo!

Anónimo dijo...

Te vamos a sacar la conchadetumadre los de la cofradía. Te vamos a volar el hocico y te vamos a dejar el otro ojo bizco. De ahí en adelante tenis dos semanas para hacerte la víctima. Pero que cuesta ponerte un contete en el hocico bien puesto.
Es mentira lo huevada que decis de Anagrama, además. Se nota que estai enfermo porque cada vez más personas te quitan el poco reconocimiento que habíai acumulado. Hasta la Berenguer te detesta por traidor y dice que eres un pésimo poeta que te sobregiraste.
Petro acueérdate y cuéntale a las ratas de La Nación que te vamos a capar, y le voy a regalar tus cocos a los perros.
Nada más malo te va a pasar mi perro querido.
Y córtala de andarme cuartiando perro choco-

Anónimo dijo...

hay que cortarle la pichulita lacia a carrasco, que tenga mucho miedo el maraco, que le de cosa salir en la noche, dejar a su mina sola, entrar al metro......

Anónimo dijo...

pregúntale a la tonta de belleza y felicidad quién es damiani, por dónde se lo ponía y cómo gritaba.
te dicen al alce en baires, te dicen el choquito, el caramelo de miel, el proxe.
te amos a matar

chúpate el maní dijo...

La poesía de Germán Carrasco, no sé si busca pija o busca su pija. No entiendo bien si lo que quiere es proponer una síntesis o es felicitar a la tradición que nos provee de tanto retazo de belleza. Aunque tiendo a pensar que lo que busca es eso que David Viñas llama “efecto halo”: citar y citar hasta saberse iluminado por la luz de los otros, de los grandes.

Lo que me une a Carrasco es la condición de artista del oeste, es la falta de biblioteca en el hogar materno. Donde no lo sigo es en la necesidad de demostrar la validez de sus credenciales a los que sí heredaron estantes. Y “heredar estantes”, diría Carrasco, es una metonimia por “heredar biblioteca”.

¿Por qué sus poemas están atravesados de citas en inglés y, en general, sin traducción? ¿No sabe –él, que vivió en Iowa– que un lector angloparlante se sentiría expulsado frente a un libro de poesía venido de tan lejos y con tanta mismidad? ¿Será entonces, acaso, un refinamiento de anglofobia? ¿Con un giro hacia la benevolencia de los sudamericanos que hablaban inglés desde la cuna? ¿Por qué, de todos modos, siendo chileno y publicando en Chile, se le ocurre en un poema que es necesaria una nota explicativa de la leyenda del Trauko en Chiloé –que es como si a un poeta portugués se le ocurriera necesaria una explicación del sebastianismo– y no se le ocurre dar al lector algún dato que nos ubique mejor en Iowa?

¿Por qué, cuando se lo escucha criticar a otro, se la pasa diciendo que tal o cual poeta lo que escribe es minor swing o, como dice cuando habla español, “poemas de circunstancia”? ¿Los poemas de él sobrevuelan este mundo de contingencias? ¿Existe hoy todavía la categoría “poema de circunstancia” más allá de una que otra revista norteamericana donde un poeta escribe unos versos sobre su viaje a Río?

¿Por qué a cada rato, en el medio de un poema, dice cosas como “esto que digo es una metonimia” o “esto que digo es una metáfora” o “esto que digo es una sinécdoque”? ¿No es acaso eso que dice una metonimia o una metáfora o una sinécdoque? ¿Será que los procedimientos existen en un lugar anterior y algo esquivo al lenguaje, por lo que el lenguaje necesita hacer de detective? ¿O será un ceremonial más en un mundo donde la erudición es una rama de la performance?

Y, por sobre todas las preguntas, ¿por qué hay tanta firma en sus poemas? Todos esos nombres propios, ahí, circulando, de poetas, ¿como carrozas de qué? ¿Un carnaval protocolar?

A logo
Every time
To go-go

Ese poema que dice algo así como “Doctor Williams, deme esto; Doctor Williams, deme lo otro”, ¿tendrá alguna angustia más, o es sólo la refrita angustia de las influencias llevada al plano del marketing, del coqueteo con el logo en que, a esta altura de la noche –y aunque pese–, se volvió el honoris causa William Williams?

Su personalidad: declamativa todo el tiempo. Prefiero sus poemas. De hecho, algunos son muy buenos. El poema del ombú, si no tuviera todo ese parrafote final donde se impone la paranoia del oficio (‘hay poetas buenos y hay poetas malos bajo el ombú’), sería buenísimo. El poema del chingolo es hermoso, también los del clavadista. Igual, como clavado me gusta más esa letra de los Babasónicos que dice: “El clavadista/ se fue de pista/ y a los turistas/ quiso estafar”. Esa letra es Susana Thénon at her best.

Tenés razón: soy flaite, soy grasa. Ya lo dije en el poema que abre La navidad de los autos: mis facturas son de grasa pero sin dulce. Son el opuesto de tu crema pastelera.

Anónimo dijo...

chupate el mani: simplemente brillante