viernes, enero 18, 2008

540. una cocina

En la póliza de seguro de la cocina FENSA que compré en Falabella viene estipulado que la transformación al gas natural es gratis. Sin embargo el maestro que vino a hacerlo me quería cobrar 22 mil pesos; según decía no me cobraba la transformación sino la instalación. Le dije que yo mismo instalaría la cocina, que sólo quería que la transformara a gas natural. Contestó que no era posible porque tenía que estar previamente instalada para que pudiera realizar la transformación, y que no tenía tiempo para esperar a que yo fuera a comprar la manguera para instalarla.

Le dije que la ferretería quedaba a 20 metros de mi casa y que iría a buscar la manguera. Cuando volví ya estaba terminando la transformación a gas natural de la cocina. Le pasé 2 lucas como propina y conectó la manguera. Huevón fresco. En todo caso, las dos semanas que viví sin cocina me sirvieron para darme cuenta de que sólo la uso para hacer té. Me atraen más las lavadoras automáticas.

30 comentarios:

la vieja de al lado dijo...

Yo ocupo la cocina para hacer pan tostado, si no sólo me serviría para ver la hora.

Rodrigo dijo...

jaja la cagó el weón freso! y qué hiciste con la manguera que te sobró? intentarás transformar también la lavadora?

anota los números que escuchas dijo...

Y vuelve el perro arrepentido, con la mirada partida, con sus orejas tan tiernas y con el rabo entre las piernas.

Anónimo dijo...

INÉDITO

Alta Poesía

A veces quemo la vela por ambos cabos
A veces quemo el aceite de la medianoche
y hurgo en libros como con herramientas,
contundentes herramientas. Golpean:
"ábreme, samaritano, tengo a mi hija en el hospital
y necesito monedas para el microbús"
¿Cómo saber si dicen la verdad?: Se cacha al tiro
y creo no equivocarme en estos casos:
con alguna herramienta contundente
como por ejemplo una pala de jardín
-cualquier herramienta es un arma
si se la empuña adecuadamente-
permanezco alerta a palabras y sonidos
de la calle, a la vez que del libro
o mi boceto, garabatos; me detengo
en una palabra, creo asirla, y esta vez
siento que forcejean con ganzúa. Los espero
con una contundente herramienta de jardín
en una mano. Con la otra leo "oda a un ruiseñor".

Anónimo dijo...

yo tengo el medio rabo entre mis piernas

para 12.27

Anónimo dijo...

sí, me consta.

popis dijo...

pero el rabo de quién?? Acláralo.

Anónimo dijo...

tuyo pues ¿o no?

Anónimo dijo...

No, imposible. No tengo.

Popis

Anónimo dijo...

metida!

popis dijo...

a mi o a ti?

Anónimo dijo...

no a tí, evidentemente.

popis dijo...

mmmm

Anónimo dijo...

malayo tiene el medio rabo
mmmmmmmmmmm....

se los aseguro

Anónimo dijo...

namaste

pico pal que lee

Anónimo dijo...

la pichula más rapida del oeste, malayo

la pichula más dura del oeste
malayo

la pichula más coqueta del oeste
malayo

Anónimo dijo...

pero es mezquino con ella
malayo

popis dijo...

ya se pusieron fomes - obsesivos.

mmmm

Olivia no cambia dijo...

Tanta promesa, tanto electrodoméstico ¿cuándo es el matrimonio?

Anónimo dijo...

namaste

pero el pico de quién?? Acláralo.

Anónimo dijo...

el del vaquero chileno
malayo

Anónimo dijo...

ya pues
namaste

Olivia cambió dijo...

No ocupes alias ajenos.
Olivia cambió que rato.
Olivia no hace preguntas de índole personal a ninguna persona, se informa observando.

Olivia no cambia dijo...

yo hago lo que se me para el pico.

Olivia dijo...

Sí po, Freddy Krueger de mis pesadillas despierta.

una cocina, dos cocinas, tres cocinas dijo...

One, two, Freddy's coming for you
Three, four, better lock your door
Five, six, grab your crucifix
Seven, eight, gonna stay up late

Nine, ten, never sleep again

Anónimo dijo...

Malayo: te estás volviendo más tóxico que el gas de tu cocina.


Suelta la mala onda de una vez.

Anónimo dijo...

INËDITO

Alta poesía, buenísima también.


mmm...

mariasoleda dijo...

oye, y para qué una cocina así si solo haces te? mejor un calentador de agua o una cocinilla entonces, no? yo no podría vivir sin cocina, de hecho, me gusta cocinar todo el tiempo

Anónimo dijo...

porque la cocina permite la posibilidad de cocinar cuando apetece o de invitar a alguien que le guste cocinar... obvio..... cierto malayos?