Hace algunas semanas mientras terminaba de revisar algunas cosas en mi computador, un amigo exitoso y medianamente insensible trataba de convencer a una amiga suya de que se fuera a quedar a su casa. La tarea no parecía fácil: la noche anterior ella lo había divisado en compañía de una amiga de ambos. Mi amigo por su parte, no hacía mucho por mejorar sus posibilidades: le mandó un mensaje de texto que decía algo así como “sexo ahora”.
La chica le respondió con otro mensaje de texto donde le decía que no le parecía bien conformarse con las sobras sentimentales de mi amigo. Él no supo qué contestar y me pidió consejo.
“Aquí lo que sobra es el amor” le dicté sin despegar la vista de mi computador. Mi amigo tomó nota y envió el mensaje de texto.
- Amor (dijo pensativo), las huevás que me hacís escribir.
Recién al escribir este episodio me di cuenta del doble sentido que pudo tener la frase que le dicté: puede verse como que hay exceso de amor, o como que el amor está de más.
En cuanto a mi amigo, finalmente se salió con la suya.
viernes, agosto 04, 2006
miércoles, agosto 02, 2006
250. Una de las triquiñuelas de las inmobiliarias para evadir impuestos
Una amiga trabaja en una empresa inmobiliaria y constructora con oficina en Departamental, creo, o La Florida. Hacen edificios en Algarrobo y en Stgo. Una vez llegó un inspector municipal a pedir los documentos de una patente que debían tener. Mi amiga no supo qué decir, los papeles no existían. El inspector cursó una multa. Más tarde el gerente la reprendió por no haber dado los antecedentes de la constructora en lugar de los de la inmobiliaria al inspector. Es lo que siempre habían hecho.
martes, agosto 01, 2006
249. otra de messiaen
De todos los compositores del siglo XX, Messiaen fue el que dejó el surco más profundo sobre mi primera época de estudiante de música. Por dos años traté infructuosamente de componer como él. Consulté "Técnica de mi lenguaje musical", volumen donde se supone que explica su forma de hacer música. Hasta pedí sus partituras en la biblioteca de la facultad para averiguar qué había detrás. Transcribí sus líneas melódicas, diseccioné sus acordes y los ejecuté con parsimonia. ¿Y qué encontré? era Debussy: Messiaen era Debussy. ¿Quién soy yo entonces? me pregunté automáticamente. ¿Cuál de mis personalidades hizo la pregunta? es lo que digo hoy.
lunes, julio 31, 2006
248. Otro sobre los efectos de la música
De tanto escuchar a Messiaen se me olvida a veces que soy un ser humano. Con la radio a todo volumen, yendo de un lado a otro de mi departamento, pierdo la conciencia del “ser” shakespeariano. Es agradable. De pronto al pasar junto a las ventanas veo mi imagen reflejada y me maravillo al constatar que soy una persona tan real como aquellas con las que me esfuerzo en demostrar cortesía cuando me las tropiezo a diario en la calle. Eso también es agradable.
.
.
viernes, julio 28, 2006
247. Lo que han dicho las médiums sobre Neruda
Casagrande organizó una sesión de espiritismo para conversar con Neruda la medianoche del 12 de julio de 2004, fecha exacta de su centenario. De esta manera al mismo tiempo que las autoridades celebraban pomposas cenas en su honor, los poetas hablábamos directamente con él.
Lo que dijo una medium en La Chascona.
En nuestro casting de médiums previo a la sesión oficial, una chica delgada con el pelo teñido de rubio pidió un paseo de reconocimiento por la casa de Neruda para impregnarse de su energía. Entró con Bianchi a la pieza de Matilde. Dijo que el poeta le había comunicado su desazón por no haber escrito una oda a la libertad. Al "volver en sí" aseguró no recordar nada de lo que había dicho.
Lo que dijo la médium oficial en el Teatro Camino.
Nada, no dijo nada. Se limitó a traer al espíritu de Neruda al teatro; por desgracia ninguno de los presentes tenía siquiera el mínimo de las capacidades extrasensoriales necesarias para verlo, por lo que todos quedaron desilusionados.
Mientras esto sucedía, Prieto, Bianchi y quien escribe, nos esforzábamos por evitar que un Gonzalo Millán totalmente ebrio hiciera un desaguisado en el bar del lugar.
Después la Médium declaró que yo, (léanlo bien) Malayo, era la única persona cercana a Neruda de entre todos los presentes. Lo siento pero eso dijo ella, no voy a cambiar la historia por un arranque de modestia. Se nota que era una médium profesional de verdad.
Dos días después a solas con un periodista de La Nación la médium repitió la experiencia. Dijo que había dos Nerudas, uno más allá, otro más acá. Y no recuerdo lo demás.
Lo que dijo una medium en La Chascona.
En nuestro casting de médiums previo a la sesión oficial, una chica delgada con el pelo teñido de rubio pidió un paseo de reconocimiento por la casa de Neruda para impregnarse de su energía. Entró con Bianchi a la pieza de Matilde. Dijo que el poeta le había comunicado su desazón por no haber escrito una oda a la libertad. Al "volver en sí" aseguró no recordar nada de lo que había dicho.
Lo que dijo la médium oficial en el Teatro Camino.
Nada, no dijo nada. Se limitó a traer al espíritu de Neruda al teatro; por desgracia ninguno de los presentes tenía siquiera el mínimo de las capacidades extrasensoriales necesarias para verlo, por lo que todos quedaron desilusionados.
Mientras esto sucedía, Prieto, Bianchi y quien escribe, nos esforzábamos por evitar que un Gonzalo Millán totalmente ebrio hiciera un desaguisado en el bar del lugar.
Después la Médium declaró que yo, (léanlo bien) Malayo, era la única persona cercana a Neruda de entre todos los presentes. Lo siento pero eso dijo ella, no voy a cambiar la historia por un arranque de modestia. Se nota que era una médium profesional de verdad.
Dos días después a solas con un periodista de La Nación la médium repitió la experiencia. Dijo que había dos Nerudas, uno más allá, otro más acá. Y no recuerdo lo demás.
martes, julio 25, 2006
245. Musculatura femenina
Teniendo yo unas 19 primaveras quedé deslumbrado por una chica en La Habana. Era la novia de un actor medio famoso, puedo contarlo aquí sin cometer una infidencia porque perdí contacto con los protagonistas de este relato tiempo antes de volver a Chile en 1993. Ni siquiera recuerdo sus nombres. Bueno, el de ella sí.
Lo que me tenía ensimismado era el vigor totalmente fuera de lo común con que contraía la vagina, tanto que podría haber medido mi pulso sanguíneo cada vez que entraba en ella. Al principio era divertido, después incómodo, y al final francamente molesto porque su sexo parecía tener vida propia.
Lo digo ahora con toda la seriedad de mis 37 años, era sorprendente. Pasé una semana encerrado en su pieza; dejé de verla cuando su novio regresó de una gira por Latinoamérica. Cierta vez, con unas copas de más le conté a un amigo lo que me había tocado vivir, sin revelarle de quién se trataba. Más tarde atando cabos me percaté de que no le debía haber resultado difícil adivinar su identidad, puesto que sabía con qué chicas había andado últimamente.
más adelante, al enterarme de que el novio actor estaba otra vez fuera del país, fui a su casa con una botella de ron, y adivinen quién me abrió la puerta. Claro que sí: mi amigo. El novio actor no regresó de esa gira y la mina se fue a vivir con él. De hecho siguen juntos, lo supe en febrero, durante mi último viaje a La Habana.
Al comentar esta historia en Malasia muchas de mis amigas me acusaron de haber descubierto la pólvora. A poco andar se empezaron a mandar las partes. Hablé sobre la experiencia con otras mujeres y pude comprobar que su reacción era siempre la misma: insinuarse igualmente hábiles (aunque sostengo ante Chile que la mina de mi historia ejercía una presión dos dígitos mayor que la más poderosa de ellas). Entonces caché que el tema de la musculatura vaginal es sumamente sensible para las mujeres.
Todas las mujeres tienen músculos y cada una aprende a usarlos de la manera que mejor convenga a su carisma. En algunas regiones del Asia donde el turismo sexual es una institución, las hay que protagonizan extrañas competencias lanzando objetos o aplastando frutas con la vagina. No me acostaría con ellas.
Respecto a la chica de mi historia, insisto en que su sexo tenía casi la fuerza de una mano y llegó el momento en que dejé de disfrutarlo. Además había algo en su personalidad que me inquietaba, a pesar de que siempre fue guapa. Más aún en 1998, cuando la vi por última vez. Nos miramos a los ojos un rato, yo desvié la mirada.
Lo que me tenía ensimismado era el vigor totalmente fuera de lo común con que contraía la vagina, tanto que podría haber medido mi pulso sanguíneo cada vez que entraba en ella. Al principio era divertido, después incómodo, y al final francamente molesto porque su sexo parecía tener vida propia.
Lo digo ahora con toda la seriedad de mis 37 años, era sorprendente. Pasé una semana encerrado en su pieza; dejé de verla cuando su novio regresó de una gira por Latinoamérica. Cierta vez, con unas copas de más le conté a un amigo lo que me había tocado vivir, sin revelarle de quién se trataba. Más tarde atando cabos me percaté de que no le debía haber resultado difícil adivinar su identidad, puesto que sabía con qué chicas había andado últimamente.
más adelante, al enterarme de que el novio actor estaba otra vez fuera del país, fui a su casa con una botella de ron, y adivinen quién me abrió la puerta. Claro que sí: mi amigo. El novio actor no regresó de esa gira y la mina se fue a vivir con él. De hecho siguen juntos, lo supe en febrero, durante mi último viaje a La Habana.
Al comentar esta historia en Malasia muchas de mis amigas me acusaron de haber descubierto la pólvora. A poco andar se empezaron a mandar las partes. Hablé sobre la experiencia con otras mujeres y pude comprobar que su reacción era siempre la misma: insinuarse igualmente hábiles (aunque sostengo ante Chile que la mina de mi historia ejercía una presión dos dígitos mayor que la más poderosa de ellas). Entonces caché que el tema de la musculatura vaginal es sumamente sensible para las mujeres.
Todas las mujeres tienen músculos y cada una aprende a usarlos de la manera que mejor convenga a su carisma. En algunas regiones del Asia donde el turismo sexual es una institución, las hay que protagonizan extrañas competencias lanzando objetos o aplastando frutas con la vagina. No me acostaría con ellas.
Respecto a la chica de mi historia, insisto en que su sexo tenía casi la fuerza de una mano y llegó el momento en que dejé de disfrutarlo. Además había algo en su personalidad que me inquietaba, a pesar de que siempre fue guapa. Más aún en 1998, cuando la vi por última vez. Nos miramos a los ojos un rato, yo desvié la mirada.
domingo, julio 23, 2006
244. Un culo para Los Muebles /

Hay un verso de Huidobro que voy a citar de memoria: "silencio, ha nacido un árbol" (o algo así, ¿no?). Bueno hermanos, quisiera parafrasearlo y decir: "¡Silencio!: ha llegado un culo para Los Muebles".
Esta foto llegó al mail de Santiago Barcaza, guitarrista de Los Muebles, la semana pasada. Haz clic sobre los links que aparecen a continuación y verás los culos anteriores:
- ¿Y ahora?
- El árbol de Navidad de Los Muebles
- ¿Los Muebles a Viña?
- Un culo para Los Muebles
- Tu culo (por favor) para Los Muebles
- Los Muebles a Valdivia
- Los Muebles II
- Tú también puedes hacerlo
- Más culos para Los Muebles
- No solamente tu culo para los Muebles
- Ok, de acuerdo
- Desde Cuba con cariño
- Más fotografías que canciones
- Plasticina psicodélica
jueves, julio 20, 2006
243. La música y los estados de ánimo
Nunca aprecié más a Satie que cuando toqué una de sus gimnopedias en piano. Empezaba con mucho entusiasmo pero la mayor parte de las veces paraba a mitad de camino fascinado por el color que quedaba en el aire tras ejecutar una secuencia de acordes. Sin proponérmelo empecé a escribir poemas estáticos donde todo flotaba como si no hubiera gravedad. Uno puede volverse loco, la música de Satie es una incitación a la inmovilidad, o tal vez una traducción de la obra de Ricardo Reis al lenguaje musical. Para contrarrestarlo empecé a escuchar cosas de la primera época de Stravinski, y me hizo bien. Satie me sigue gustando mucho, demasiado diría yo, como para intentar tocarlo de nuevo. La observación está de más en todo caso, llevo más de 6 años sin sentarme en un piano.
A propósito de los estados de ánimo generados por la música, el maestro Cirilo Vila alababa en una de sus clases el poder vigorizante de los Conciertos de Brandenburgo (Bach), y, un poco en broma, recomendaba escucharlos en las mañanas.
A propósito de los estados de ánimo generados por la música, el maestro Cirilo Vila alababa en una de sus clases el poder vigorizante de los Conciertos de Brandenburgo (Bach), y, un poco en broma, recomendaba escucharlos en las mañanas.
miércoles, julio 19, 2006
242. La Leyenda del Vaquero Chileno
Anteayer tuve una reunión con Adrián Solar para ver temas relativos a la producción de La Leyenda del Vaquero Chileno, un largometraje de ficción en que se ha embarcado Casagrande. Llevamos dos años de trabajo y recién comenzamos a entrar en tierra derecha.
Solar ha producido películas como “Taxi para tres”, “En la cama”, y varias más. Cuando nos sentamos en su oficina partí con un discurso diplomático resumiendo nuestra labor hasta la fecha:
- Adrián, ahora sí que estamos con las pilas puestas ….
- ¡Mentiroso! (me interrumpió él), ¡No han hecho nada!
No pude aguantar la risa. Tiene razón, nos dejamos estar un rato porque el negro Prieto se casó, pero ahora sí que estamos con las pilas puestas.
Solar ha producido películas como “Taxi para tres”, “En la cama”, y varias más. Cuando nos sentamos en su oficina partí con un discurso diplomático resumiendo nuestra labor hasta la fecha:
- Adrián, ahora sí que estamos con las pilas puestas ….
- ¡Mentiroso! (me interrumpió él), ¡No han hecho nada!
No pude aguantar la risa. Tiene razón, nos dejamos estar un rato porque el negro Prieto se casó, pero ahora sí que estamos con las pilas puestas.
lunes, julio 17, 2006
Suscribirse a:
Entradas (Atom)